Reserva Comunal

En los últimos 20 años, la población ashaninka ha visto como progresivamente perdía territorios y recursos: por las invasiones territoriales de los colonos andinos, incluso para el sembrío de hoja de coca; por los madereros, legales y ilegales, que cada vez sacan mas provecho de la población Ashaninka y sus territorios; por las carreteras que se acercan aún mas cada año; etc.

Se aliaron entonces con diversas instituciones para promover la creación un Área Natural Protegida que aseguraría sus recursos y territorio. Es así que con la participación de las Federaciones ARPI (Asociación Regional de Pueblos Indígenas – Selva Central), CARE (Central Ashaninka de Río Ene, CART (Central Ashaninka de Río Tambo) y OARA (Organización Ashaninka del Río Apurímac), consiguen el presupuesto necesario para iniciar la elaboración del expediente técnico para la creación de la Zona Reservada Apurímac, que luego de 20 años fue categorizada y zonificada creándose el Parque Nacional Otishi, La Reserva Comunal Ashaninka y la Reserva Comunal Machiguenga.

Luego de la creación de estas áreas vino consigo el reto de constituir las diferentes organizaciones que implicaban participación, vigilancia y cogestión como son los Comités de Gestión del PNO y la RCA además del Ejecutor de Contrato de Administración. La formación del Ejecutor de Contrato de Administración de la Reserva Comunal Ashaninka implico la necesidad de hacer participes a las federaciones indígenas. Es así, como la Central Ashaninka de Río Ene, recién reconstituida y fortalecida inicia una labor de liderazgo y preocupación por el futuro de la Reserva Comunal Ashaninka. CARE asumió la Presidencia del Comité Transitorio y posteriormente fue elegido en Asamblea para presidir el Comité de Gestión de la Reserva Comunal Ashaninka.

La Reserva Comunal Ashaninka es parte del complejo de conservación llamado “Vilcabamba”, porque protegen juntos las tres áreas protegidas la Cordillera Vilcabamba, una cordillera muy especial en términos ecológicos porque alberga a muchas especies de flora y fauna endémica, algunas amenazadas como el oso de anteojos y la ave de las rocas (Gallito de las Rocas), y también muchas especies que todavía no son conocidos por la ciencia. La Cordillera Vilcabamba también es el lugar de nacimiento de muchos ríos que alimentan al Ene, al Tambo y al Urubamba, los ríos que más abajo formarán el gran Río Amazonas.

La figura de la ‘reserva comunal’ representa un modelo de gestión de áreas naturales protegidas, la cual se inauguró oficialmente en el 1997 con la nueva Ley de Áreas Naturales Protegidas. Bajo este modelo, la reserva comunal es una área protegida establecida para el beneficio de las poblaciones locales, y esta manejada por ellos, bajo la supervisión del órgano del estado peruano encargado de la conservación, la SERNANP (Servicio Nacional para las Áreas Naturales Protegidas del Perú). En la práctica, se habla de la ‘co-gestión’, o ‘co-manejo’ entre pueblo indígena y estado cuando se habla de las reservas comunales, de las cuales hay 6 en el Perú ahora, todas ubicadas en la selva amazónica.

Las tierras de la Reserva Comunal Ashaninka y Parque Nacional Otishi son considerados territorio ancestral Ashaninka por las comunidades que viven ahí. Por esta razón es muy importante que los pobladores de las comunidades adyacentes a la Reserva Comunal Ashaninka y su organización CARE sigan participando plenamente en los procesos de co-manejo de la RCAS.