Historia de la CARE

En la memoria de nuestros ancestros existe el recuerdo de los ashaninkas en las tierras del Valle del Ene los cuales vivían en familias y sus territorios no tenían fronteras. Los ashaninkas vivían a su manera por todo el río pescaban, construían balsas y canoas, reían, se bañaban, discutían, se casaban, tomaban mazato  y el tiempo pasaba como pasa el agua del río inmenso que miramos cada día, el Río Ene.

Esa situación fue cambiando con el tiempo, mientras venían cada vez más y más los llamados colonizadores. La época del caucho fue terrible (hombres armados engañaban y azotaban a los Asháninka, robaban a sus hijos para hacerles trabajar en el bosque como esclavos.                    

A las mujeres y las niñas las subastaban en sus barcos como si fueran animales); pasaron los años y vinieron las invasiones de colonos a los territorios de los ashaninkas.

Después de las invasiones se desató un infierno peor que aquel de los caucheros: la violencia social (entre los años 1980 al 2000); camuflados y mezclados entre los colonos que seguían llegando, aparecieron oscuros personajes, se presentaban como “compañeros” y “camaradas”. De aquello hubo tristeza, lagrimas y muerte. Mataron por cientos a los ashaninkas, casi sin gastar balas, cortándoles a machete o dejándoles morir de hambre y enfermos. El río, nuestro río, se llenó de cadáveres. Algunos ashaninkas, avisados en sus sueños, tuvieron la suerte de escapar cada vez más lejos y mal vivir en lugares donde ni siquiera crecía la yuca. Ante la desprotección y lesión de los derechos humanos del pueblo ashaninka del Río Ene, era clara la necesidad de contar con una organización indígena, la cual tendría que fortalecer a las comunidades nativas, confrontar los conflictos que se suscitan en perjuicio de las mismas.

Entonces, hubieron intentos de crear una organización indígena, la primera organización (OCARE) no alcanzó legitimidad y el siguiente (CARE), aunque con dificultades, ha logrado consolidarse hasta la fecha.Así en los ’80 se había formado una pequeña organización llamada “Organización Campa Asháninka del Río Ene” (OCARE), lamentablemente no llegó a tener la representación de todas las comunidades de la cuenca del Ene, ya que se había formado por una familia sin el conocimiento de las demás comunidades del Río Ene, no llegó a colmar las expectativas de la población además de no contar con el apoyo de las comunidades para su pleno funcionamiento. Luego, en 1993 se fundó CARE (Central Ashaninka del Río Ene) y durante varios años la organización no logró un posicionamiento efectivo en la zona debido a las diferentes limitaciones económicas de la institución así como al desinterés de anteriores dirigentes y en muchos casos a su vinculación con población de colonos, cocaleros y madereros. Luego de varios años de ausencia, en el año 2005 se inicia un proceso de revisión y reorganización de la Organización CARE.

Se realizaron reuniones con el apoyo de ARPI SC (Asociación Regional de Pueblos Indígenas de la Selva Central) y el DED (Servicio Alemán de Cooperación Social Técnica) para la elaboración de documentos que formalicen parte de las funciones de la Junta Directiva, además de brindar capacitación a la nueva Junta en temas relacionados al fortalecimiento organizativo. Luego de iniciado este proceso de reorganización CARE inicia las coordinaciones y trabajos de apoyo a sus comunidades afiliadas, principalmente en temas de Territorio y Educación bilingüe intercultural, habiéndose consolidado así como una Organización representativa desde las comunidades nativas hacia las Instituciones Públicas, Privadas y la Sociedad Civil, Actualmente CARE viene realizando grandes esfuerzos con la finalidad de promover el desarrollo socio económico mediante el manejo y aprovechamiento sostenible de sus recursos naturales, basado en los principios de la justicia, equidad, solidaridad, innovación y respeto a los conocimientos y capacidades endógenas de las comunidades nativas asentadas en la cuenca del Río Ene.